
Si eres un amante de los clásicos y tienes el corazón sensible, mi consejo es que no sigas leyendo. ¿Quién no ha visto alguna vez un coche en mitad del campo oxidándose, devorado por la vegetación, sin piezas y en un estado lamentable? Cuando es un modelo reciente y muy visto, duele menos. Pero, ¿y cuando se trata de auténticas joyas o coches muy raros? Revuelve el estómago, por que esos coches deberían estar en un museo o en manos de un restaurador, pero no a merced del desgaste del tiempo. Nos han pasado el enlace a una galería de los horrores de coches abandonados en Portugal.
Galería de coches clásicos abandonados